Ok Computer. Pero cómo afronto mis últimos 10 años de vida laboral bajo la IA.
Un mirada inspirada en la reflexión de David Saphiro sobre el futuro laboral y filosófico de vida.
Estoy intentando preparar mi futuro con 48 años bajo el contexto de la IA sin caer en dos trampas. El pánico. Y el postureo. Qué va a ser de mis hijos en el futuro o mi familia a nivel laboral.
Muchas personas me preguntan “qué hacer” y lo primero que me sale es que la pregunta está mal formulada. No es una checklist de herramientas. Es rediseñar decisiones básicas.
La más subestimada. Dónde vives.
Si puedes trabajar remoto (en mi caso si tuviera 20 años no me lo pensaría), la IA y el teletrabajo te dan una palanca brutal: elegir cultura, clima, coste de vida, ritmo. No es romanticismo. Es margen. Y en un mundo donde el empleo se vuelve más inestable, el margen es el oxígeno para apalancar.
Mi idea simple es esta: si la IA reduce el valor del trabajo como mecanismo principal de repartir riqueza, cada vez importa más participar en capital. Aunque sea poco. Aunque sea lento. Porque si no, te quedas solo en el lado del salario, justo cuando el salario pierde poder.
Y aquí está lo que duele: hay un límite a lo que puedes “arreglar” tú solo. Si vives al día, no es un problema de mentalidad. Es un problema de estructura. Y ahí entra política, incentivos, distribución, nuevos modelos. No depende solo de voluntad.
Sobre trabajo, si tu valor es “lo que sabes” y una IA lo puede hacer igual o mejor, estás expuesto. Si tu valor está centrado en qué haces solo en un escritorio…
Si tu valor es confianza, reputación, criterio, experiencia humana (subraya esto), presencia, significado, estás más protegido.
No porque la IA no pueda hacer cosas increíbles, sino porque hay cosas que la gente sigue queriendo pagar a un humano. No por eficiencia. Por preferencia.
Y ojo con la economía de la atención. Crear contenido puede funcionar, sí. Pero es una lotería maquillada de meritocracia. Si estás apostando tu futuro a “ser influencer”, que sea con los ojos abiertos. Es solo el 1% no te engañes.
Lo que sí veo como apuesta sensata para casi cualquiera: volverte usuario avanzado de IA en tu oficio. No “aprender prompts”. Aprender a dirigir, coordinar, sincronizar herramientas. A integrar. A revisar calidad. A convertir IA en output real. En 5 años cualquier niño de 16 años tendrá la capacidad técnica que tú tendrás con 50, el historial de lo que sabías tendrás que esforzarte mucho para que el resto lo vea como valor. Es así.
Y la parte más rara, la que más me cuesta explicar sin sonar intenso.
Si el trabajo deja de ser el centro, necesitas algo que lo sustituya. Estructura. Agencia. Propósito. Algo que te levante por la mañana aunque no tengas un jefe.
A veces ese propósito es un proyecto. A veces es familia. A veces es aprender. A veces es servir a una comunidad. Pero si no lo piensas tú, te lo va a imponer el algoritmo.
Mi pregunta para ti es simple:
¿qué decisión estás posponiendo por miedo, pero en el fondo sabes que te acercaría a la vida que quieres en los próximos 5-10 años?



Tengo un libro pendiente de leer llamado “no eres tú trabajo” de Sergio de la Calle.no empecé nunca a leerlo me quedé con el título y solo el título me ha ido persiguiendo a modo de recordatorio. Cuando vinculas tu propósito de vida a tu trabajo y hoy en día tu trabajo está en entredicho por la IA quizá hay que pensar en otro propósito de vida un poco más profundo. Trabajar de lo que te gusta y disfrutándolo está bien pero aún es mejor disfrutar tu propósito.